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14 noviembre 2008

San José Pignatelli


Tal día como hoy murió San José Pignatelli SJ.
Para los jesuitas, San José Pignatelli es como un segundo Padre de la Compañía. Este título se lo dio el largo y duro período que va desde la expulsión en España y sus colonias, desde la supresión de la Compañía por el papa Clemente XIV en 1773, hasta los primeros pasos de la restauración. San José Pignatelli se agigantó ante el sufrimiento propio y el de sus hermanos jesuitas...

Nos unimos hoy especialmente en oración por todos esos hermanos nuestros que viven en primera persona el dolor del destierro y la incomprensión.

25 agosto 2008

Los jesuitas en China

Tal día como hoy de 1666 fallecía en Beijing el jesuita Johann Adam Schall von Bell. Miembro de una saga de misioneros jesuitas que se adentraron en China y entre los que destacó Mateo Ricci. Sus éxitos eran debidos a su interés por la civilización china y a su adaptación a ella.
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En 1645, el jesuita Johann Adam Schall von Bell, conocido en China como Tang Ruowang, fue Director de la Oficina de Astronomía, que era una oficina de quinto grado, colocando al hombre de Dios a mitad de la escala de nueve grados en la burocracia imperial China.
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Animado por sus superiores jesuitas, Schall aceptó el nombramiento como medio para convertir al pueblo chino a la fe católica, aunque la intención del gobierno chino era tenerle como un técnico útil para la fijación del calendario y fabricación de artillería. Mientras Schall disfrutó del favor y respeto del Emperador, floreció la misión católica. El Emperador Kangxi, que tenía amplios intereses científicos, no sólo nombró al jesuita belga Ferdinand Verbist como sucesor de Schall en la dirección de la Oficina de Astronomía, sino que mantuvo frecuentes discusiones con otros eruditos jesuitas. A algunos Padres les encomendó importantes trabajos, tales como intérprtetes y consejeros diplomáticos. Así que la misión católica floreció con el emperador Kangxi.
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Ricci y los demás misioneros jesuitas lograron sus éxitos debido en parte a su estrategia de discreción y adaptación a las circunstancias de China. Demostraron respeto a la veneración del Emperador como el Hijo del Cielo, adoración a los antepasados, y otros ritos confucianos. Otras Congregaciones misioneras emplearon esta tolerancia contra los Jesuitas, y sus muchas acusaciones acabaron por acarrerar la disolución de la orden jesuítica en China; la Bula papal Ex illa die de 1715 prohibió la tolerancia e insistió en la práctica del catolicismo en China según su tradición europea. Lo cual quería decir que se prohibía a los católicos chinos la práctica de la adoración de los antepasados; ni siquiera el generoso emperador Kangxi podía permitirlo. Por lo tanto, se prohibió la enseñanza cristiana en China. En 1773, con la disolución de la Compañía de Jesús, el catolicismo de China perdió toda su importancia y China también perdió sus lazos con la enseñanza occidental
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Vista la página web de la Compañía de Jesús en China

15 agosto 2008

15 de Agosto de 1534

París. Fiesta de la Asunción de Nuestra Señora. Año 1534. Un grupo de siete estudiantes universitarios se dirigen a la ermita de san Dionisio en las proximidades de la ciudad. Ignacio de Loyola, Pedro Fabro, Francisco Javier, Simón Rodriguez, Diego Laínez, Alfonso Salmerón y Nicolás Bobadilla hacen voto de pobreza, castidad y de ir a Jerusalén. Su determinación: "emplear toda su vida en servicio de Dios, ayudando en cualquier circunstancia que pudiesen para salvar al prójimo". Se están poniendo los primeros cimientos de lo que será la Compañía de Jesús. Uno de ellos, Simón Rodriguez dejó constancia de lo acontecido.

[12. Decisión de peregrinar a Jerusalén]

Perseverando los siete padres mencionados -porque toda­vía entonces los otros no tenían la misma determinación-, y cre­ciendo cada día más en nuevos deseos y amor de su determina­ción, se comenzó entre ellos a tratar del tiempo que sería bueno para salir de París, y así comenzar a dar principio a sus deseos. Dado que, conforme a la determinación que tenían de emplear su vida en servicio y ayuda de la salvación del prójimo -una vez que el Señor los hubiese traído de vuelta de su peregrinación a Jerusalén-, les pareció que requería este ministerio alguna mayor suficiencia de letras de la que hasta entonces se tenía, y así deter­minaron estar todavía en París tres años, poco más o menos, con­tinuando sus estudios de Teología sin hacer ninguna otra mudanza exterior de vida, y que cada uno permaneciese así como hasta entonces estaba.

A esto se juntó el parecer conveniente que, pues habían de seguir una empresa tan grande y de tantos trabajos y dificultades, era bueno que primero, por algún tiempo, encomendasen este negocio a Dios y procurasen hacer alguna mayor provisión de virtu­des para poder lIevarlo adelante y resistir y vencer las contrarieda­des y tormentas que después habían de suceder.

[13. Decisión de dedicarse a trabajar, en pobreza, por la salva­ción del prójimo]

Después de esta determinación, se trató y pareció ser conve­niente, para más firmeza del asunto, que todos hiciesen voto de pobreza y castidad, y de ir a Jerusalén, y después, tornándolos Dios de allí, de emplear toda su vida en servicio de Dios, ayudando en cualquier circunstancia que pudiesen para salvar al prójimo, tanto fieles como infieles, principalmente predicando la palabra de Dios y administrando sin ningún estipendio los sacramentos de la confe­sión y comunión.

Luego se declaró que el voto de pobreza no se aplicase mien­tras estuviesen en París estudiando, ni tampoco les privase de la provisión que era necesaria para la peregrinación a Jerusalén. Tam­bién hicieron voto de no aceptar remuneración por las misas que dijesen, reconociendo sin embargo que era lícito recibir limosnas, así por las misas como por los otros ministerios. Sin embargo, ellos, por querer abrazar más la pobreza y perfección evangélicas, quisie­ron privarse de aquello que les era lícito, a fin de evitar, en la medi­da de lo posible, las calumnias y la malicia de los herejes, quitándo­les la ocasión de decir que, bajo pretexto de piedad, aquello lo hacían para hacerse ricos y ganarse mejor la vida.

[14. Acuerdos para después de la peregrinación]

Visto que algunos deseaban ardientemente llevar la luz de la verdad evangélica a los infieles, se comenzó también a tratar este asunto. Y como todos tenían las voluntades y corazones dispuestos y deseosos de morir por lo que fuese más servicio de Dios, todos convinieron en los mismos deseos, unos con más calor y otros con menos, según la medida del don de Cristo.

Con el consenso de todos, concretaron sus deseos de la manera siguiente: todos irían a Jerusalén y allí nuevamente enco­mendarían este punto a Dios. En el caso de que los propósitos fue­ran aprobados por la mayoría, aceptarían la resolución como inspi­ración divina: si a la mayor parte de ellos le pareciera que se predicase a infieles, pues allí ya estaban a pie de obra, que así se hiciese; y si la mayoría fuese del parecer contrario, que entonces todos regresasen sin hacer entre sí división alguna.

En la misma ocasión acordaron que, si transcurrido un año después de llegados a Venecia y una vez hechas todas las dili­gencias posibles, no pudiesen pasar a Jerusalén, que entonces quedarían libres y desobligados de la tal ida y voto de ir a Jeru­salén. También decidieron que, una vez vueltos de Jerusalén, o no pudiendo pasar allí en el transcurso de un año, que entonces todos fuesen al Papa y que como Vicario de Cristo le diesen par­te y declarasen que todos tenían que servir a Dios -lo cual era firme determinación de emplear toda su vida en servicio de Dios y bien del prójimo de la manera que arriba he dicho-, y le pidie­ran que los aconsejase y encaminase. Y que aprobando Su San­tidad esta determinación, entonces le pidiesen -para esto poder hacerse mejor- licencia para predicar y administrar los santísi­mos sacramentos de la confesión y comunión por todo el mundo. y que entonces, si Su Santidad les mandase predicar a infieles, que para todo se ofrecían y estaban aparejados a hacer sin repli­car nada.

Ésta que hemos declarado fue la primera traza que la sabidu­ría divina dio a la Compañía, y fue hecho este voto por primera vez el año -si bien recuerda- de 1534, el 15 de agosto, día de Nues­tra Señora de Agosto, fiesta de su santa Asunción a los cielos, a la cual todos tomaron en este negocio por inspiradora, protectora y particular intercesora ante su hijo Jesucristo nuestro Señor; y tam­bién tomaron por intercesor al bienaventurado mártir san Dionisio, en cuya capilla hicieron los dichos votos.

[15. La capilla de los votos de Montmartre]

Eligieron y determinaron que fuese el lugar para hacer este voto un monte, llamado Monte de los Mártires, que está como a un cuarto de legua fuera de París, en una ermita de san Dionisio, por estar solitaria y en medio de aquel monte y para poder hacer más devotamente este sacrificio que de sus personas querían ofrecer a Dios, primero se prepararon con ayuno, oración, confesión y con algunas otras penitencias corporales.
Este voto después se hizo otras dos veces en el mismo día de años siguientes y en el mismo lugar y capilla o ermita de san Dioni­sio; en estas dos renovaciones no se halló presente el padre Ignacio por determinadas circunstancias, pero todo se hacía por su con­sejo y parecer. En el segundo año, en que se volvió a hacer dicho voto, dudo si ya entonces se hallaba presente el padre Claudio Jay049, pero en la tercera vez, que fue la última renovación, estuvo presente él y también los otros dos padres que fueron los últimos que Dios trajo a la misma vocación.

[16. Rito de los votos]

Por tanto, estando juntos en aquella ermita y sin ninguna otra gente de fuera, celebró misa el padre Fabro y, antes de dar la comu­nión a los compañeros, sosteniendo en las manos el Santísimo Sacramento se volvió hacia ellos, y cada uno por sí mismo, con las rodillas en tierra y el corazón en Dios, hizo su voto con voz clara y oída por todos, y después todos recibieron la comunión. El padre Fabro, volviendo al altar, antes de comulgar, hizo el mismo voto con voz alta y clara, de forma que todos pudieran oírlo.

[17. Recuerdo consolador de aquella fecha]

Le aseguro a Vuestra Paternidad que aquellos padres hicieron este sacrificio de sí mismos a Dios, entregándose a Él tan de ver­dad, con tanta renuncia de sus propias voluntades y con tanta devo­ción y confianza en su misericordia, que algunas veces después, pensando en ello, me crecía nueva devoción y admiración. A Dios sean dadas las gracias y alabanzas por todas sus obras, porque se acordó de nosotros, usando de su misericordia.

[18. Alegría compartida después de los votos]

Después de acabado lo dicho arriba, la mayor parte que que­daba de aquel día lo pasaron los compañeros junto a una fuente, que está al pie de aquel monte, de la otra parte de la ermita donde hicieron los votos -en la cual fuente quieren decir algunos que san Dionisio, llevando la cabeza en las manos, lavó la sangre que de él corría-, tratando con gran consolación y gozo espiritual de la ter­minación y propósitos que tenían de servir a Dios, y ya cerca de la noche se volvieron a sus casas alabando y bendiciendo a Dios.

29 mayo 2008

Restauración de la Compañía

Tal día como hoy de 1815, Fernando VII derogaba la Pragmática Sanción promulgada en 1767 por Carlos III y que decía...

"Habiéndome conformado con el parecer de los de mi Consejo Real en el Extraordinario, que se celebra con motivo de las ocurrencias pasadas, en consulta de veinte y nueve de Enero próximo; y de lo que sobre ella me han expuesto personas del más elevado carácter: estimulado de gravísimas causas, relativas a la obligación en que me hallo constituido de mantener en subordinación, tranquilidad, y justicia mis Pueblos, y otras urgentes, justas, y necesarias, que reservo en mi Real ánimo: usando de la suprema autoridad económica, que el Todo Poderoso ha depositado en mis manos para la protección de mis Vasallos, y respeto de mi Corona: he venido en mandar se estrañen de todos mis Dominios de España, e Indias, Islas Filipinas, y demás adyacentes, a los Religiosos de la Compañía, así Sacerdotes, como Coadjutores o legos, que hayan hecho la primera Profesión, y a los Novicios, que quisieren seguirles; y que se ocupen todas las temporalidades de la Compañía en mis Dominios"

El principal artífice de la expulsión de los Jesuitas fue el Conde de Campomanes, quien les acusó de ser los instigadores del denominado Motín de Esquilache acaecido en Madrid en 1766. El Papa Clemente XIV abolió la Compañía de Jesús en 1773

22 mayo 2008

Hace 48 años...

Tal día como hoy del año 1965, el Padre Arrupe era elegido nuevo Superior General de la Compañía de Jesús.

23 noviembre 2007

Supresión de la Compañía de Jesús

Tal día como hoy del año 1775, moría el P. Lorenzo Ricci, XVIII General de la Compañía de Jesús. Encarcelado en la prisión vaticana de Sant`Angelo y habiendo sido cruelmente tratado, murió a los 75 años, oprimido por el peso de tantos sufrimientos y amarguras por la supresión de la Compañía. El P. Ricci ofreció a Dios su vida por la restauración de la Compañía y murió con los ojos iluminados por la esperanza, porque "nada es imposible, decía, a Aquel que dispersa congregat, congregata restaurat, restarata conservat". En la prisión le negaron el permiso de escribir, clavaron tablas en las ventanas, colocaron guardia armada, se le negó el consuelo de celebrar la Misa y le redujeron el alimento a la mitad. Con razón dijo un Cardenal: "Hemos buscado un reo, y hemos dado con un mártir".

10 octubre 2007

Los Jesuitas en Asia

Tal día como hoy pero de 1549, San Ignacio constituyó la que se llamó Provincia Indica, nombrando a San Francisco Javier, con jurisdicción desde el Cabo de Buena Esperanza hasta el Imperio Chino. En la actualidad parte de esa amplia región está formada por la Asistencia de Asia Meridional y Asia Oriental.

07 octubre 2007

Centenario del nacimiento del Padre Fontova

Tal día como hoy pero de 1907, nacía Francisco Javier Fontova. Los jesuitas de la Provincia de Aragón estamos celebrando el centenario del nacimiento del Padre Fontova, fundador de Nazaret. Su invitación sigue siendo un aliciente para jesuitas y seglares que comparten misión en la obra iniciada por él: "Seamos todos hermanos de una gran comunidad en la que convivamos en el Inmenso reino del Amor. Sepultar el hombre viejo de esa sociedad egoísta y degradante de consumo, para resucitar con Cristo en una gran comunidad de esperanza y amor".

03 octubre 2007

Los Jesuitas y la Real Academia de la Lengua

Tal día como hoy, pero del 1713, Felipe V funda la Real Academia Española de la Lengua. Dos de los siete fundadores eran jesuitas: Bartolomé Alcázar y José Cassani; ambos contribuyeron mucho, sobre todo Cassani, y después el también académico P. Carlos De La Reguera, a la obra del Diccionario de Autoridades.

13 septiembre 2007

Peter Hans Kolvenbach

Tal día como hoy pero de 1983, era elegido como Superior General de la Compañía de Jesús el Padre Peter Hans Kolvenbach. Había sido Rector del Pontificio Instituto Oriental de Roma y ViceProvincial de los Jesuitas en Oriente Medio (Libia, Siria y Egipto)

31 agosto 2007

Andrés Pozzo, un hermano jesuita

Tal día como hoy, pero del año 1709, murió en Viena el Hermano jesuita Andrés Pozzo quien pintó con maestría la Iglesia de San Ignacio, en Roma. Una de las más importantes obras de este maestro de la perspectiva es el fresco que adorna el techo de esta Iglesia, donde representó el espíritu misionero de la Compañía de Jesús. Dios Padre proyecta la luz sobre el Hijo, quien la transmite hacia San Ignacio, del cual parten cuatro rayos que se dirigen a los cuatro continentes. Igualmente, decoró el pasillo que da acceso a las habitaciones de san Ignacio que se conservan junto a la Iglesia del Gesù en Roma.

25 agosto 2007

Patrono de los Ejercicios Espirituales

«Declaramos y constituimos a San Ignacio de Loyola celestial Patrono de todos los Ejercicios espirituales y, por consiguiente, de todos los institutos, asociaciones y congregaciones de cualquier clase que ayudan y atienden a los que practican Ejercicios espirituales». Con estas palabras, tal día como hoy del año 1922, el Papa Pío XI declaraba a san Ignacio de Loyola, patrono de todos los Ejercicios Espirituales. La fecha de hoy es una buena ocasión para dar gracias a Dios por este don que ha dado a su Iglesia. Para los que tengáis más curiosidad... echarle un vistazo a la encíclica Mens nostra, de Pío XI sobre los Ejercicios Espirituales.

15 agosto 2007

Sucedió en París

14 agosto 2007

La Santa Casa y el Santuario de Loyola















Tal día como hoy pero del año 1682, la Compañía de Jesús fundó su Residencia en la casa donde nació San Ignacio, en Loyola. La Santa Casa fue donada a la Compañía por la Reina Doña Mariana. El Primer Superior de aquella pequeña comunidad fue el P. Pedro Jerónimo de Córdoba. Muy pronto se dio inicio al Santuario en honor del Santo. El arquitecto Alejo Fontana trazó los planos en Italia, y para la ejecución de la obra, fue enviado el Hermano Coadjutor Brogan. La primera piedra se puso el 28 de marzo de 1689. La conclusión del edificio tardó dos siglos, pues sólo vino a terminarse en 1888.

05 agosto 2007

Los jesuitas son expulsados de Francia

No asustarse. La expulsión no es de ahora, sino de un día como hoy pero de 1762. Si tienes curiosidad por conocer lo que sucedió, accede a este enlace. Y si quieres, aprovecha para visitar la web de los Jesuitas en Francia. Que pases un buen domingo!

21 julio 2007

Aprobación de la Compañía de Jesús

El 21 de Julio de 1550, el Papa Julio III aprueba y confirma la Fórmula del Instituto -documento fundacional de la Compañía de Jesús- mediante la Bula “Exposcit debitum”. El mismo día pero del año 1773, el Papa Clemente XIV decreta la supresión de la Compañía de Jesús mediante la Breve Apostólica “Dominus ac Redemptor”.

19 julio 2007

Un jesuita en la corte china

Tal día como hoy del año 1688, nacía Giuseppe Castiglione, misionero jesuita y reconocido pintor del momento. A los 19 años, Castiglione entró en la Compañía de Jesús y viajó a la próspera ciudad de Génova. Para entonces ya tenía cierta fama de pintor por lo que era invitado para pintar frescos en las iglesias de los jesuitas. A los 27 años, fue destinado a China, y en el viaje realizó varios frescos en las iglesias jesuitas de Coimbra (Portugal) y Macao. El estilo de Castiglione se basa en subrayar el color, la perspectiva y la luz, típico del renacimiento italiano. En China, donde cambió su nombre por el de Lang Shih-ning, llamó la atención del emperador Ch'ien-lung y prestó servicios como artista de la corte. Al final Castglione llegó a ser un respetado pintor y se ganó la apreciación del emperador Ch'ien-lung.