Necesito tus manos para seguir bendiciendo;
necesito tus labios para seguir hablando;
necesito tu cuerpo para seguir sufriendo;
necesito tu corazón para seguir amando.
Te necesito para seguir salvando a los hombres,
mis hermanos.
necesito tus labios para seguir hablando;
necesito tu cuerpo para seguir sufriendo;
necesito tu corazón para seguir amando.
Te necesito para seguir salvando a los hombres,
mis hermanos.
No hay comentarios :
Publicar un comentario