Los contratamos cuando son fuerza joven, los barremos cuando son bagazos exprimidos. Los admiramos cuando levantan nuestras mansiones, los separamos con las mismas paredes que construyeron. Les damos limosnas cuando son niños y débiles, les aplicamos cárcel y sospechas cuando son dignos y fuertes.
Jesús, te acogemos cuando eres bondad y perdón; te excluimos cuando eres denuncia y justicia.
03 febrero 2008
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