sábado 30 de junio de 2007
Solo le pido a Dios
viernes 29 de junio de 2007
Ignacio de Loyola (I)
jueves 28 de junio de 2007
Nuestra Señora de la Estrada
En la Iglesia del Gesú se encuentra está imagen de Nuestra Señora de la Estrada. Imagen que anteriormente se encontraba en una capilla en el camino al pie del Capitolio y a la que San Ignacio y sus primeros compañeros tenían especial devoción.
"Muéstrame, Señor, tus caminos.
Enséñame a caminar con lealtad, porque tú eres mi Dios y Salvador"
miércoles 27 de junio de 2007
Ignacio de Loyola (II)
Jerónimo Nadal escribió de san Ignacio: «Maestro Ignacio encaminó su corazón hacia donde lo conducía el Espíritu y la vocación divina, (...) con singular humildad seguía al Espíritu, no se le adelantaba; y así era conducido con suavidad adonde no sabía»
lunes 25 de junio de 2007
La misión, sencillamente, cuestión de un amor seducido que no calcula, capaz de arriegar, de ir más allá de lo razonable. La belleza de unas vidas entregadas que pasan desapercibidas.
domingo 24 de junio de 2007
Oración: No sé adónde voy
Señor, Dios mío, no sé adónde voy. No veo el camino que voy a recorrer. No puedo saber con seguridad dónde terminará. Tampoco me conozco a mí mismo, y el hecho de que piense que estoy siguiendo tu voluntad no significa que de verdad lo esté haciendo. Pero creo que el deseo de agradarte, de hecho te agrada. Y espero tener ese deseo en todo lo que hago. Espero no hacer nunca nada que se aparte de ese deseo. Y sé que, si lo hago, me llevarás por el camino recto. Aunque no sepa nada sobre él. Por eso confiaré siempre en Tí, aunque pueda parecer que estoy perdido y en sombras de muerte. No temeré, porque Tú siempre estás conmigo y nunca dejarás que me enfrente sólo a los peligros.Oración: Señor del amor si límites
Nuestro deseo secreto puede ser que el hombre y la mujer que soy permanezca así en su presencia. Ese hombre, esta mujer representa un status, una situación bien definida, un conjunto de cosas en las que me he instalado, una relación con Dios que me parece suficientemente buena.
¿Qué más hay que desear? ¿A qué más allá hay que ir?. El amor sin límites hace irrupción en nuestra vida, viene a perturbar lo que existe, remueve lo que creíamos estable, abre nuevos horizontes en lo que nunca habíamos pensado.
Si rehusamos quizá no ocurra aparentemente nada, pero el amor quedará fijado de una manera relativa y limitada, será un rechazo al amor absoluto y a sus audacias, será una laguna pantanosa y no un lugar en alta mar. Señor del amor sin límites, rompe tu mismo las amarras que nos retienen. Ya no volveré más a ti, ribera que me era familiar. Señor del amor sin límites, que viven de ti el hombre y la mujer que serán. Amén.
Oración: Jesucristo ha dicho
Pero a nosotros nos da miedo gastar la vida, entregarla sin reservas. Un terrible instinto de conservación nos lleva hacia el egoísmo, y nos atenaza cuando queremos jugarnos la vida. Tenemos seguros por todas partes, para evitar los riesgos. Y sobre todo está la cobardía...
Señor Jesucristo, nos da miedo gastar la vida. Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla; no se la puede economizar en estéril egoísmo.
Gastar la vida es trabajar por los demás, aunque no paguen; hacer un favor al que no va a devolver; gastar la vida es lanzarse aún al fracaso, si hace falta, sin falsas prudencias; es quemar las naves en bien del prójimo.
Somos antorchas que solo tenemos sentido cuando nos quemamos; solamente entonces seremos luz. Líbranos de la prudencia cobarde, la que nos hace evitar el sacrificio, y buscar la seguridad.
Gastar la vida no se hace con gestos ampulosos, y falsa teatralidad. La vida se da sencillamente, sin publicidad, como el agua de la vertiente, como la madre da el pecho al niño, como el sudor humilde del sembrador.
Entrénanos, Señor, a lanzarnos a lo imposible, porque detrás de lo imposible está tu gracia y tu presencia; no podemos caer en el vacío. El futuro es un enigma, nuestro camino se interna en la niebla; pero queremos seguir dándonos, porque Tú estás esperando en la noche, con mil ojos llenos de lágrimas.
